En un comunicado, el Ministerio marroquí de Asuntos Exteriores y Cooperación manifestó que "lamenta esta actitud de exclusión frente a una amenaza común e identificada que exige necesariamente una respuesta concertada y colectiva".
Marruecos afirmó que "deplora la reacción negativa de las autoridades argelinas" respecto a su participación en esta primera reunión de alto nivel en la región en materia de lucha contra el terrorismo y la criminalidad transfronteriza.
En el encuentro, una iniciativa inédita hasta la fecha pese a que Mali llevaba más de año y medio intentando convocar una cumbre antiterrorista de los jefes de Estado de la zona, participan los ministros de Asuntos Exteriores de Argelia, Libia, Mauritania, Mali, Níger, Burkina Faso y Chad.
Marruecos, ausente por lo general en los actos organizados por Argelia debido a las tensiones entre ambos países, recordó en el comunicado que, pese a ello, "había expresado oficialmente su disponibilidad para tomar parte en esta reunión y contribuir activamente a su éxito", debido a la especial importancia del tema.
El reino alauí explicó también que esta decisión se debía a su convencimiento "de la necesidad de un proceso basado en la conjugación de los esfuerzos y la coordinación de las acciones para hacer frente a los retos de seguridad regionales, íntimamente ligados a la paz y la estabilidad de los Estados de la zona".
La cumbre fue convocada de urgencia por Argel tras los últimos secuestros y acciones de la rama magrebí de Al Qaeda en Mali y Níger, y podría dar paso a un mayor compromiso del Gobierno argelino en el combate contra el terrorismo en el Sahel, algo que sus vecinos del sur y muchos países occidentales reclaman desde hace años.
Sin embargo, Mali acusó hoy a Argelia de boicotear la celebración del encuentro al excluir a ciertos posibles participantes, ya que Bamako pretendía incluir también a Marruecos y a varios países de África occidental.
Mali y Argelia habían tenido ya un encontronazo diplomático en las últimas semanas, cuando Argel llamó a consultas a su embajador en Bamako tras la excarcelación, el pasado 20 de febrero, de cuatro presos islamistas, entre ellos dos argelinos, a cambio de la liberación del rehén francés Pierre Camatte.